¿A la tercera va la vencida?

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Zapatero, Rajoy, Gallardón, la Espe... juntos y por una vez de acuerdo. Ya es raro ¿verdad? Todos viajarán a Copenhage para ver si a la tercera va la vencida y Madrid se convierte en Sede Olímpica en el 2016 (por cierto, yo me entero ahora que en el 72 también fue candidata). Con ellos irán también los Reyes y deportistas de élite como Raúl González, Gemma Mengual, Miguel Indurain, Fermín Cacho o Marta Domínguez. También se cuenta con que puedan asistir Pau Gasol y Rafa Nadal.

¿Qué posibilidades tenemos? En unos medios leo que las favoritas son Tokio y Río y en otro Madrid y Chicago. Vamos, que nadie parece tener ni puñetera idea. Madrid ha sacado buenas notas en seguridad, transporte público y plazas hoteleras, pero parece que hay algún problema con nuestra legislación antidopaje. Y claro, que en el 2012 son en Londres y sería muy raro que se celebraran dos Juegos Olímpicos seguidos en Europa occidental.

Así que podría ser Tokio que tiene un buen transporte público de gran capacidad, su financiación está perfectamente garantizada por su Ayuntamiento y los atletas necesitarían poco tiempo para desplazarse a los estadios; pero puede que no, porque tiene poco apoyo popular, muchísimo tráfico y la capacidad hotelera no esta garantizada para todo el tiempo que duren los Juegos. Pero ya se sabe que los japoneses hacen todo muy chiquitito y viven todos muy juntitos, así que para ellos esto debe ser lo más normal. También el hecho de que se hayan celebrado en China en el 2008 no la beneficia.

Entonces ¿quizá Chicago? No va mal encaminada. Buena voluntad por parte de la ciudad y buen diseño de la Villa Olímpica. Pero por lo visto hay algunos problemas con la financiación, con el transporte público y con el tráfico. Obama, que no iba a ir a Copenhague, al final ha decidido ir sabiendo que así las posibilidades para esta ciudad crecen bastante. No hay nada como ser un líder carismático.

Y por último nos queda la ciudad brasileña que tiene a sus favor el hecho de que nunca se hayan celebrado unos juegos en Sudamérica, que incorpora planes para la integración social, tiene un enorme apoyo popular y el político y financiero garantizado. En contra: tendría que mejorar el transporte, tiene falta de alojamientos y problemas de seguridad ciudadana.

En fin, que el viernes lo sabremos. Eso sí después de que, por nuestra parte, hablen el Rey, el presidente del gobierno, el alcalde, la presidenta de la comunidad, el presidente del COE, la presidenta de la candidatura de Madrid y tres deportistas que serán la paralímpica Teresa Perales y, si es posible, Rafa Nadal y Pau Gasol. Como en cada país hable tanta gente lo deciden el domingo. Pa no verlo, vamos.

10 euros por milímetro y no es un piso ¿qué es?

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Andaba yo contentilla porque me habían concedido la beca para los libros del colegio de mi hija (la verdad, me la conceden cada año, en eso no me puedo quejar). Hace dos semanas encargué seis de ellos ya que aún nos quedaban saber editoriales de algunos. Después de llamar tres veces y presentarme dos en el colegio y de que la librería me llamara otras dos para ir a recogerlos ("perdone usted, es que no me han dado la beca aún. Guárdemelos que iré en cuanto pueda"), por fin el lunes me dicen que puedo pasar a recoger mi tarjeta con los 110 euros. Vaya, por fin, un poco más y me la dan a mitad de curso... Saqué un cálculo aproximado de 25 euros de media por libro, cogí 30 ó 40 y fui a por ellos.

Ya en la librería y nada más verme la mujer me tiende la bolsa y empieza a hacer la cuenta mientras yo saco el dinero y la tarjetita. Pero al oír su "son 210 euros" mi mano se encoge y vuelve por donde a venido. Mientras intento disimular mi perplejidad y cabreo, suelto un "¡vaya, que caros! Pues es que no llevo suficiente". "Es que los de inglés son muy caros" me dice (solo hay uno de inglés, bastante fino por cierto). "Salen a una media de 35 euros por libro" me dice con cara de pena, aunque ni la mitad de la que debía expresar la mía. Echando pestes para mis adentros le pido que me los vuelva a guardar, que volveré en cuanto pueda (en cuanto pueda ir al banco y dejar mi cuenta pelona) y encima le encargo otros dos.

Ayer fui a por ellos. Son de francés. Uno, ni siquiera lo tienen y tengo que buscarme la vida en alguna librería francesa porque es muy difícil de encontrar. Perfecto. El otro tiene 90 páginas que para mí que son de papel de fumar porque el libro no mide más de 4 milímetros de grosor. Y no es broma ni exageración, que me he parado a medirlo. Me ha vuelto a mirar con cara de pena y me ha soltado un "son 37 euros. Es que los de francés son muy caros" a lo que le he respondido con un "¡joder con los idiomas!" que me ha salido del alma. Me sale a casi 10 euros el milímetro. Espero que la información venga como el Avecrem, muy concentrada porque sino va a aprender a decir hola y adiós y hasta el curso que viene.

Y es que no aprendo porque ya debería estar acostumbrada. Todos los años me pasa lo mismo, todos los años veo como los de el hermano mayor nunca valen para el siguiente y que por cada niño hay que soltar 300 ó 400 euros en libros y material escolar y siempre acabo quejándome amargamente. Y también como todos los años este mes toca aguantarse y quedarse en casa. Menos mal que parece que la niña le saca partido, que si no...

Una de publicidad

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La publicidad puede ser interesante, divertida, absurda, necesaria, un tostón o también completamente incomprensible. Pero para mí lo mejor es que sea capaz de sorprenderme y en ese sentido corren por la red anuncios y campañas verdaderamente buenas, que ya enseñaré. Pero hoy quiero mostraros este anuncio que he encontrado mirando por ahí y que ha conseguido dejarme verdaderamente impactada. Al fin y al cabo de eso se trata ¿no? Atención publicistas: se acabó romperse la cabeza pensando como sorprender al personal, o gastarse los cuartos yéndose a rodar a quién sabe dónde con actores que estén en ese momento en el candelabro, perdón, candelero. En la propia casa y con buena voluntad, mucho entusiasmo y poco dinero se puede hacer un spot para no olvidar. Porque a mí éste, ya os digo yo que no se me va a olvidar.



Vamos, que si lo encuentro lo compro. Lo único es que como yo el tema de las lenguas orientales lo tengo un poco olvidado y vistos sus movimientos, todavía estoy en la duda si está tan contento por lo bueno del producto o por el recuerdo de la noche de sábado...

Meme musical

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Desde el blog Imsomnia, mi amiga Mamba Negra me pasa un meme musical, en el que tengo que elegir estas tres cosas:

1º Elegir la que para mí ha sido la Canción del Verano 2009.
2º Decir la canción que más haya marcado
mi verano.
3º Elegir la
Canción más Odiosa del Verano 2009.
4º Señalar quién te manda este meme y pasarlo a otros cinco blogs.

Si este año ha habido canción del verano ni me he enterado. Porque yo entiendo por ésta una canción sin pretensiones, que no busca más que divertir a la gente en noches de fiesta al aire libre o que se canta a todo pulmón en el coche camino de Gandia. Son esas a las que acabas cogiendo una manía tremenda porque no dejan de sonar en todo momento y suelen ser un tostón del número siete. Ese es el caso de
Georgie Dann, King Africa o Coyote Dax, entre otros.

Este verano no he parado de oír dos cancioncillas continuamente. Una, el nuevo tono de Verano Azul, así que podría decir que sería la canción de este año. Otra, esta en le categoría de odiosa y que hacia de mí una especie de Mr. Hyde,
es la del anuncio de Ikea de "donde caben dos caben tres". No entiendo por qué a mis hijos les encantaba y no paraban de ir por la casa cantándola continuamente. En mi mente se agolpaban imágenes de estrangulamientos... menos mal que pasaban pronto.

Y como la canción que más haya marcado mi verano, debería decir que fue "Allí me colé" de Mecano. Verdaderamente, no debería considerarla así, ya que no reúne los requisitos que he mencionado antes para serla. No salió en verano, fue todo un éxito y siguió siéndolo durante mucho tiempo. Pero me trae muchos recuerdos de un verano donde por primera vez me dejaron pasar casi un mes en un pueblo de la sierra madrileña con mis dos mejores amigas. Recuerdos de primeras noches de discoteca donde la ponían sin parar, de primeras copas compartidas, porque el dinero no daba para más, y de primeros escarceos con el sexo masculino, aquel "Gran Desconocido", que luego nos relatábamos entre nosotras medio muertas de risa y de nervios.

En fin, que así a bote pronto estas son las que más he recordado, aunque sin duda tendría canciones veraniegas para un montón de post. No voy a nombrar a nadie para que haga este meme, si no que dejo a vuestra elección si queréis hacerlo o no. La canción del verano puede ser muy divertida.




Rentrée

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Reconozco que he estado un poco vaga. Un poco bastante. Después de tres semanas remoloneando bajo el sol de Levante, comiendo arena y bebiendo cloro, leyendo como casi no puedo en todo el invierno, cocinando lo justo (mucha pasta, ensaladas y poco más), vamos sin dar palo al agua, cogimos los bártulos, los chicos, la abuela y dijimos adiós a la brisa marina, al chiringuito de la playa, al mercadillo de los viernes y regresamos a mi Madrid, a mi querida urbe llena de gente, color, vida y obras.

Agosto. Los chicos a seguir su gran veraneo ahora con su padre y su madre respectivamente en otras playas; esta es la parte buena de ser un par de divorciados: ellos disfrutan de dos meses de vacaciones y nosotros pasamos casi un mes juntos y solos. 25 días con salidas nocturnas sin pararme a pensar si es jueves o sábado, comiendo cuando nos dictaba el cuerpo que no el horario, partidas de Playstation a dos mandos que duraban hasta las tantas de la noche, emoción y risas en las gradas del Bernabéu. Me he hartado de ver perder a Alonso o ganar a Gasol y los suyos sin preocuparme de la hora. He visto cine por un tubo, he ido de museos, he paseado por la Gran Vía, Sol o el Madrid de los Austrias al atardecer, parando a tapear cuando simplemente nos apetecía. Así que he tenido tiempo, sí... pero la realidad es que no.

Ahora ya ha llegado septiembre y otra vez de vuelta a la rutina. Empieza el nuevo curso, hay que comprar libros y uniformes, hay mucho más trabajo y suena el despertador de nuevo a las siete y cuarto. Para mí, el nuevo año empieza realmente ahora, con el nuevo curso escolar. Pero desde luego empiezo con las pilas bien cargadas.

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