Animalitos...

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Si es que a mí lo de las mascotas nunca me ha hecho mucha gracia. He tenido algún pajarito que otro y un gato al que reconozco adoraba. Cuando se murió lo pasé tan mal que juré no volver a tener otro animal en casa. Me gustan los perros pero he nacido cansada y solo de pensar que hay que bajarlo a la calle, por las noches, en invierno ya me agota. Mis hijos me han intentado convencer para que tengamos perros, gatos, tortugas, hamsters... hasta gusanos de seda (en vista de mis constantes negativas, cada vez los pedían más pequeños). Madre mía, que asco. Y eso que de pequeña yo también pasé por ahí. Pero ahora solo de pensar que podrían escaparse y encontrármelos me da algo.

Ya no te digo mascotas de otro tipo. Como ese señor de Madrid al que le ha picado una serpiente de cascabel que tenía como mascota. ¡Qué locura, casi no lo cuenta el pobre hombre¡ O una tienda de animales que se hizo con una pitón que no lograron vender, y cuando su peso alcanzó los 80 kilos y ya medía 7 metros tuvieron que darla a un centro especializado. Reconozco el amor por los animales pero hay algunos que por los que soy completamente incapaz de sentir el más pequeño vestigio de cariño. Por ejemplo, las arañas. Me dan verdadero pavor y no comprendo que alguien pueda tener una araña descomunal metida en un terrario y pueda dormir tan campante.

Aquí en España esta prohibido tener ciertos animales en casa, como todos los animales venenosos, cocodrilos, o reptiles que superen dos kilos de peso. Todos los clasificados como salvajes peligrosos, los primates o mamíferos salvajes de más de 10 kilos y si son carnívoros, los 5 kilogramos. Vamos, que eso de tener un leoncito en casa, nada de nada porque tienen la mala costumbre de crecer. Esto en nuestro país, que en otros son más permisivos. Yo no digo nada pero hay cosas que pasan de castaño oscuro ¿no?


Yo recuerdo que mi gato se tumbaba sobre mis piernas cuando me acostaba. No quiero ni pensar que alguno de estos haya salido cariñosón y tenga también esa costumbre.

Fotos: webecoist.com

14 comentarios:

Tha dijo...

jajaja comprendo lo de las arañas, yo también confieso que les tengo pavor (aunque cada vez menos), pero no podría vivir sin animalitos en casa, desde niña han pasado montones de gatos por mis manos y ahora en casa tenemos dos gatos, una perra y un pájaro. En breve tendremos más gatos porque se nos escapó la gata y no veas la que ha armado jejejeje. Adoro a los animales pero estoy en contra de tener a los salvajes en casa, también lo estoy en contra de los circos y los zoológicos, prefiero verlos por la tele o en su hábitat que en una jaula por muy grande que sea.
Vaya rollo de comentario... por cierto... ¿y un gatico? ¿no querrás un gatico? :)
Besooo

Alvaro dijo...

Y para animal ya me tienes a mi... aunque soy encantador, y muy cariñoso...

Tq

TORO SALVAJE dijo...

Es que hay gente rara.
Alguno si pudiera tendría virus exóticos como animal de compañía.

Besos.

Belén dijo...

MIra el George Clooney... tenía un cerdo, pero lo del rinoceronte se pasa un poco no? jajajaja

Yo también tuve gusanos de seda... a mi madre casi le da algo cuando salieron las polillas, como ella los llamaba!

Besicos

Juanjo dijo...

Madre mía... Qué susto el de la foto, jejeje

Ya se te echaba de menos Alba.
Un saludo.

Lydia dijo...

Madre mía... con solo imaginar a un pedazo de hipopótamo sobre tus piernas ya me da algo...
Yo soy muy de animales, me encantan, sin embargo no soy capaz de adoptar a una mascota, primero por toda la responsabilidad que conlleva, la carga que supone y porque al final, como dices cuando se muere, es un momento amarguísimo,... mejor no acostumbrarse a ellos, ahora eso sí, yo he tenido gatos y son geniales...

Pharpe dijo...

Yo tampoco he sido nunca mucho de animales, reconozco que pueden hacer compañía y cogerles mucho cariño, pero no me convence.

Besos

Nelson Diaz dijo...

En lo particular no he tenido mascotas, pues las veo como seres que necesitan verdadero cuidado y esmero, y si no tenemos el tiempo, pues mejor no someterlas a malas condiciones.
Un saludo full de cariño amiga Alba.

Perséfone dijo...

Creo que amar a los animales también significa renunciar a ellos cuando uno no se siente capacitado para darles los cuidados que merecen, bien por falta de medios o de interés.

En mi caso yo soy la sufrida hija que siempre obtiene un no por respuesta cada vez que pide un perro.

Hace un tiempo me regalaron una cobaya para mi cumpleaños y no te creas que hizo mucha gracia por casa. Ahora ello son los primeros en hacerle mimitosy jugar con él...

Si por mi fuera tendría un zoo entero, pero hay animales a los que JAMAS deberían sacar de sus habitat naturales.

Bonito blog.

Un saludo.

Lucía dijo...

Pues lo de que se te siente encima un hipopótamo sí es para pensárselo, pero si te sientas tú encima... no sé, tiene pinta de mullidito, aunque sale mucho más caro que un coclchón.

Además, dónde le compras lo que quiera que sea que coma? Te vas al Retiro y al responsable de la jardinería le dices que te guarde el césped para dárselo a tu mascota, pero que necesitas tooooodo el césped del Retiro? no sé yo con qué cara iban a mirarte...;)

RECOMENZAR dijo...

No tengo ninguna aunque me encantan los animales no tengo tiempo para mi imaginate otro animal.... jaja!!!
interesante tu punto de vista como siempre
Besos van para vos guapa

MAR dijo...

JOEEEEEEEEEER
TAMAÑAS MASCOTAS JAJAJAJAJA.
Yo soy feliz con mis cuatro gatas...más el gato del vecino "EL INFILTRADO"
YO AMO A LOS ANIMALES........MUCHAS VECES RECIBO MAS AMOR DE ELLOS QUE DE MUCHOS HUMANOS..
Besos para ti Albita con mucho cariño.
MIAU JAJAJJA
mar

elreves dijo...

Bonita estampa, si es que parece un pesebre (belen).
saludos

calma dijo...

Tengo perra y gata Alba y si, son un coñazo por tantas y tantas cosas, pelos, veterinarios (pasturrón), comida, paseos, riñas... pero te puedo decir que el gato por inteligente, independiente, original, me hechiza mirarla, observarla esos ojos azules preciosos (y mira que me daban pánico), y la perra... eso es el amor yla fidelidad más grande que yo conozco, tiene 12 años y de pensar que le queda poco me entra de todo, y tampoco me gustaban, pero se les llega a querer de una forma humana, en mi casa gracias a mi hija que es pasión lo que siente por los animales ahora son de la familia.
Hombre... lo de ciertos bichos es la leche, claro...
Besos

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