El equipo italiano viene especialmente motivado, porque aunque no esté en su mejor momento y acuse la salida del genial Maldini (menos mal), Huntelaar y Seedorf quieren ganar en su antigua casa y Ronaldinho viene dispuesto a volver a brillar haciendo de las suyas y así lograr sacar a Casillas de sus idem (lo dudo). Se enfrentan a los blancos con Kaká (un monstruo el tío) a la cabeza que "intentará marcarle todos los goles que pueda" a los que hasta hace bien poco fueron sus compañeros durante seis temporadas y al equipo que le abrió las puertas de Europa.
Esta noche a las nueve menos cuarto, pizzas y Coca Cola alrededor de la televisión.
